La envolvente se ha identificado como uno de los puntos críticos en el rendimiento energético de los edificios. Por ello las fachadas ventiladas suponen una solución idónea para la rehabilitación de las fachadas de cualquier tipo de edificación.

La rehabilitación de fachadas es una necesidad periódica para la gran mayoría de nuestros inmuebles, el deseo de solventar los problemas derivados de la conservación de la fachada, así como necesidades de aumentar el aislamiento térmico, son las motivaciones mas comunes para la rehabilitación o reparación de fachadas. Por otro lado muchas comunidades de propietarios anticipan los inevitables desgastes de los materiales que componen los distintos elementos constructivos de la fachada, habitualmente ladrillo visto o enfoscados de distintos tipos, y desean renovar el aspecto de sus inmuebles y revalorizar el precio en venta o alquiler de sus propiedades.

La fachada ventilada es una de las opciones técnicamente mas completas para la rehabilitación de fachadas, es muy duradera, la que mejor soluciona el aislamiento térmico y la que aporta estéticamente más valor a la edificación rehabilitada.

A pesar que el coste inicial de la inversión es algo elevado, el análisis de la inversión a medio plazo confirma su absoluta competitividad respecto a otros sistemas.

Los criterios a exigir a las soluciones de fachada serían:

  • Mejorar las características de aislamiento térmico y acústico de la fachada,  disminuyendo los consumos energéticos por climatización.
  • Alargar el periodo de vida útil de los acabados de fachada. La pintura tiene una vida útil aproximada de 8-10 años, si consideramos que una fachada ventilada tienen unos periodos de durabilidad de 50 años sin ningún tipo de mantenimiento, estamos hablando de unos ahorros considerables.
  • Actualizar el diseño arquitectónico valorizando la edificación como un activo presente